Este blog, dedicado casi en su totalidad, a la opinión sobre actualidad política y social, no se mostrará como un cajón cerrado donde no puedan incorporarse comentarios que se "salgan del guión". Así, inmiscuyendome ya en mi faceta profesional, no puedo dejar a un lado ni la historia ni el arte, dos disciplinas importantísimas en el discurrir de la humanidad a lo largo de los tiempos; la primera como narradora de acontecimientos, sin dejar a un lado la opinión y la subjetividad, aunque es la verdadera historia la que es, en definitiva, objetiva. Y el arte como retrato de esa historia, como documento gráfico de los acontecimientos y como muestra de artistas que de una u otra forma representan a la sociedad en la que crean, como diría Arnold Hauser en su Historia social de la literatura y el arte.
Por partes. La Historia se nos muestra como retrato escrito de los acontecimientos que al hombre le ha tocado vivir. Así puede existir una historia manipulada y una historia totalmente objetiva, siendo esta última, como se decía anteriormente, la que se muestra como más eficaz en el método de estudio y reflejo fiel de una determinada época. Pero también existen historias subjetivas, manipuladoras, negadoras de la verdad, con el único fin de llevar al hombre por caminos convenientes y convenidos; recordamos en este momento a cualquier forma de nacionalismo, como ideología abanderada de la inventiva histórica, o ¿nadie recuerda a Sabino Arana con su afán cruel y mezquino de justificar el nacionalismo vasco a través de la historia?
En este blog se incluirán, con cierta normalidad artículos sobre determinadas épocas históricas, con el menor afán manipulador y siempre abrazando la objetividad como principal valedora de la historia real y verdadera.
Con respecto al Arte, disciplina que ocupó cinco años de mi vida en la carrera que decidí estudiar en Cáceres, se muestra, como dije antes, como documento gráfico y visual de esa historia a la que aludiamos antes. Como no!, también exite arte manipulado y manipulador, arte bueno y malo, arte bonito y feo (según el cristal desde el que se mire), arte original y copia, pero en todas y cada una de esas formas, ARTE, con mayúsculas.

Así, también se presentarán, con no menos demora que la continuidad de la historia que apuntábamos antes, artículos sobre obras, periodos y creadores de arte, porque me siento capaz como el que más de enriquecer mi curiosidad y tu curiosidad artística, porque, como diría el maestro dadaísta, Marcel Duchamp: Contra toda opinión, no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros.

